Elena de White y la Navidad

Introducción 

Hace algún tiempo mi esposa en conversación con unas amigas, les contaba sobre los lindos recuerdos que tenia de la navidad cuando pequeña junto a su familia. Mientras otras del grupo también decían lo mismo, una de ellas mencionó que no tenía el mismo recuerdo de la navidad, de hecho eran navidades tristes pues nunca lo celebraron en familia, por el motivo de que se le enseño desde pequeña que la navidad era una fiesta pagana y los adventistas no debían celebrarla.

Creo en la libertad de conciencia y si alguien prefiere no celebrar la navidad con árbol y regalos, y educar a sus hijos de esta manera (viendo los niños como otras familias disfrutan), no hay problema. Uno elige como vive su vida. 

Lo que me parece que no es correcto es criticar a otros que si celebran la navidad poniendo un árbol en sus hogares, realizando declaraciones como “hay mal intencionados que tergiversan los escritos de Elena de White para apoyar la navidad” o que consideren a los cristianos que celebran la navidad con un árbol son cristianos infieles o digan que “las citas de Elena de White de los editores están manipuladas”. 

Con respecto a las ediciones hay que recordar que los editores de los libros Elena de White son los fideicomisarios y ella misma en su testamento del 9 de febrero de 1912 solicitó que con las ganancias de sus libros se “asegurara la impresión de nuevas traducciones” y “se imprimiera nuevas compilaciones de mis manuscritos” y obviamente las compilaciones tienen el desafío de seleccionar una temática, organizarla, dejar lo relevante y principal del pensamiento del autor. 

Creo que la síntesis del capitulo 77 del Hogar Cristiano deja bien clara la posición de Elena de White con respecto a la navidad, sin embargo debido a las criticas de todos los años (ya mencionadas), he decidido analizar los artículos donde Elena hace referencia al árbol de navidad. El análisis se realiza de forma cronológica y se explica el contenido del articulo para ubicar el contexto en el cual Elena de White escribe constantemente de forma positiva acerca del árbol navideño. 



 

Carta a Edson White el 5 de diciembre 1878

 

Edson White le escribió el 29 de Noviembre a sus padres contándoles la mala situación en la que se encontraba la iglesia de Oakland, Michigan. Los adventistas estaban a punto de perder la iglesia por una posible banca rota y Edson a pesar de que en un principio se negó ponerla en venta, ahora veía la posibilidad de venderla a los “campbellitas” quienes tenían la intención de comprarla.

Ante esta noticia Elena agradeció la información de la situación que estaba ocurriendo pero se negó rotundamente a la venta de la iglesia de Oakland, debido al esfuerzo de muchos hermanos pobres quienes hicieron grandes sacrificios con el fin de recaudar fondos para invertir en su iglesia. “su celo y abnegación no serán en vanos” escribía Elena. El matrimonio White prefería vender su casa en Oakland para costear la deuda antes que perder la iglesia. Finaliza haciendo un llamado a los hermanos a demostrar abnegación y no escatimar recursos en la causa de Dios.

En la carta ampliada publicada por James White en The Signs of the Times del 19 de Diciembre de 1878, Elena da algunas recomendaciones que debemos considerar en el contexto que estamos hablando.

En primer lugar recomendó “Que haya un árbol de Navidad en cada iglesia en California, que esté cubierto de fruta en forma de dinero en sumas de todo tipo desde diez centavos hasta cien dólares. Que la Asociación de California tenga uno, y, cuando este fruto sea recogido, que la suma se ponga en manos del tesorero de la iglesia de Oakland. ¿Podrá J. E. White poner en ese árbol cien dólares para su padre y lo mismo para su madre, y sacar los doscientos de nuestros depósitos en Pacific Press? La iglesia de Oakland, aunque pobre, debería ser la primera en hacer un esfuerzo sin igual en esto. Ellos son los más interesados en esta empresa”.

En segundo lugar menciona que “la propia conferencia del estado debería dar doscientos dólares a la iglesia de Oakland como regalo de navidad. Que se ponga sobre el árbol de  Oakland.” Y hace un llamado a todos lo hermanos dispersos y amigos de la causa para que tengan listos sus regalos de navidad para el 24.

Finalmente haciendo una referencia a la iglesia de Battle Creek el matrimonio White vuelve a decir “que haya un árbol de navidad en cada iglesia de la tierra del cual cuelguen frutas en forma de dinero” y le mencionan a su hijo William White que pusiera cien dólares de parte de Elena y cien dólares más de parte de Jaime.

 

Fuentes:

https://m.egwwritings.org/en/book/14053.3319001#3319001

https://documents.adventistarchives.org/Periodicals/ST/ST18781219-V04-48s.pdf

 

Review and Herald 11 de Diciembre 1879 

En el articulo titulado “The Holidays” Elena de White parte hablando sobre las vacaciones y como el mundo se la pasa en frivolidad, extravagancia, glotonería y ostentación. Luego menciona la costumbre de hacer y recibir regalos lo cual puede convertirse en una carga al invertir recursos en tantos obsequios para que ninguno se sienta menospreciado. Menciona que se echan a la basura miles de dólares por estas costumbres y luego aconseja a los hermanos a hacer una reforma en estos días festivos representando fielmente a Cristo e imitando su ejemplo. 

A continuación dice que el día de navidad debemos dar a Dios ofrendas de acción de gracias. Luego recomienda que una buena literatura seria un buen regalo en navidad tanto para niños como para adultos.

En su articulo Elena alude que las iglesias de Oakland y Battle Creek “están bajo la presión de la deuda” por sus construcciones que son necesarias para la misión. En ese contexto Elena hace un llamado a ofrendar en estos días festivos y recomienda que “Agradaría mucho a Dios que cada iglesia tuviese un árbol de Navidad del cual colgasen ofrendas, grandes y pequeñas, para esas casas de culto. Nos han llegado cartas en las cuales se preguntaba: ¿Tendremos un árbol de Navidad? ¿No seremos en tal caso como el mundo? Contestamos: Podéis obrar como lo hace el mundo, si estáis dispuestos a ello, o actuar en forma tan diferente como sea posible de la seguida por el mundoEl elegir un árbol fragante y colocarlo en nuestras iglesias no entraña pecado, sino que éste estriba en el motivo que hace obrar y en el uso que se dé a los regalos puestos en el árbol. 

El árbol puede ser tan alto y sus ramas tan extensas como convenga a la ocasión, con tal que sus ramas estén cargadas con los frutos de oro y plata de vuestra beneficencia y los ofrezcáis a Dios como regalo de Navidad. Sean vuestros donativos santificados por la oración, y que el fruto de este árbol consagrado sea aplicado hacia la eliminación de las deudas de nuestras casas de culto en Battle Creek, Mich., y Oakland”.

 

Como podemos ver, el propósito de Elena al escribir sobre la navidad es para hacer un llamado a la iglesia para celebrar otorgando ofrendas a Dios para reunir recursos y pagar la deuda de las iglesias. Para Elena no tiene importancia el asunto del árbol de navidad siempre y cuando “no obremos como el mundo”sino que lo dediquemos al avance de la obra de Dios.

 

Fuente: https://bit.ly/3hlqHAP

 

Review and Herald 26 de Diciembre 1882


En este articulo titulado “Holiday Gift” Elena de White comienza señalando que se acerca la temporada de entregar regalos y menciona que “Es grato recibir un regalo, por pequeño que sea, de aquellos a quienes amamos. Es una garantía de que no somos olvidados y parece unirnos un poco más a ellos”. Luego hace un llamado a no olvidarnos de Cristo y todo lo que hace por nosotros e invita a llevar ofrendas voluntarias de gratitud a nuestro benefactor. Elena menciona “En las próximas festividades de Navidad y Año Nuevo, no solo hagamos una ofrenda a Dios de nuestros recursos, sino entreguémonos sin reservas a él, como un sacrificio vivo.”

Continua haciendo una invitación a cambiar de corazón y corregir todo lo malo del año, y enfatiza a los seguidores de Jesús que “no gasten tiempo ni recursos en preparar regalos que no beneficien ni al que da ni al que recibe”… “Como cristianos no podemos honrar un costumbre que no está aprobada por el cielo” [costumbre de dar regalos que no benefician]. Luego hace un llamado a dar una ofrenda voluntaria para las editoriales y las instituciones y recuerda que todavía hay algunas deudas en algunos templos.

Después Elena plantea que “en cada iglesia, por pequeña que sea, se deben hacer esfuerzos especiales para mostrar nuestra gratitud a Dios al traer nuestras ofrendas para su causa. Que los que deseen un árbol de Navidad hagan fructificar sus ramas con dones para los necesitados y ofrendas para el tesoro de Dios. Y que los niños aprendan la bendición de dar trayendo sus pequeños obsequios para agregarlos a las ofrendas de sus padres.” 

Aunque la causa de Dios siempre esta en primer lugar Elena dice que “no condenaría por completo la práctica de hacer regalos de Navidad y Año Nuevo a nuestros amigos”. E incluso sugiere que cosas regalar a las personas que puedan ser de beneficio para ellas. Por ejemplo “Recomendaría libros que ayuden a comprender la Palabra de Dios o que aumenten nuestro amor por sus preceptos.” En particular recomienda el libro la historia de la Reforma de D’ Aubigne y otros libros de nuestras editoriales para los niños y el espíritu de profecía para la familia.

 

Como vemos en este articulo Elena no condena el entregarse regalos unos a otros, pero deja claro que tienen que ser regalos que sean de beneficios y no de alto costo que podría darse para la obra de Dios. Lo regalos que ella misma recomienda son libros para las tardes de invierno.

Se vuelve a mencionar el árbol de navidad de forma positiva para aquellos que desean tener. En este articulo no se habla de la iglesia así que se podría deducir que son aquellos que desean tener un árbol de navidad en sus casas, para aquellas familias se menciona que traigan ofrendas para la causa de Dios y recuerden ayudar económicamente a las editoriales, instituciones y templos que aún están en deudas.

 

Fuente: http://bit.ly/3BmlT4X

 

Signs of the Times 4 de Enero 1883

En The Signs of the Times del 4 Enero de 1883 Elena de White pública un articulo titulado “The Old Year and the New”. Señala la importancia de vivir una conversión genuina y luego reflexiona sobre la fiestas de fin de año mencionando “¿Cuál ha sido el registro que ha pasado por Dios?... ¿ha sido Jesús venerado y honrado? ¿se le ha dado prioridad en nuestros pensamientos y planes? y ¿nuestros dones han fluido en su tesorería? ¿No es cierto que en muchos casos Cristo y su obra han sido olvidados en los banquetes y festejos, y que el honor que se le debe dar a él ha sido dado al hombre? ¿No se han desviado los pensamientos, el trabajo y los medios del objeto apropiado y se han convertido en un canal para complacer, honrar y exaltar lo humano en lugar de lo divino?”. 

Elena estaba preocupada en cuanto a que se fortalezca el egoísmo en estas fiestas y resulten ser una trampa de Satanás para desviar la mente de Cristo. Pero luego añade “No veo ninguna objeción en colocar incluso en nuestras iglesias un árbol de Navidad o de Año Nuevo que dé frutos en regalos y ofrendas para la causa de Dios. Así podremos aprovechar la ocasión para encauzar los regalos habituales de la temporada. Y tal celebración festiva es una lección útil para nuestros hijos, enseñándoles a otorgar sus dones de manera que honren a su Redentor. Pero cuando dedicamos nuestros medios y trabajo a festejarnos, dejamos de rendir a Dios el honor que le corresponde”.

El problema de Elena no es en si mismos las fiestas en general como la navidad, de hecho ella declara “He resuelto desde ahora hacer de Cristo el primero, el último y el mejor en todo. No sancionaré fiestas hechas para celebrar cumpleaños o aniversarios de matrimonio, sino que emplearé todas mis energías para exaltar a Jesús entre la gente”. 

El problema es el motivo y nuestro enfoque en la fiesta ¿se exalta a Cristo o nos olvidamos de él y nos centramos en nosotros mismos y desatendemos así a nuestro prójimo? Al parecer colocar un árbol de navidad y ofrendar en el, es una forma de salir de ese egoísmo, en este caso presentaría esta practica como una solución.

 

Fuente: http://bit.ly/3HmQIdP

 

 

Review and Herald 9 de Diciembre 1884 

En el articulo titulado “Christmas is coming” Elena de White parte mencionando que es un día de gran alegría en general pero luego se pregunta “¿qué es la Navidad, para que requiera tanta atención? En este día se ha hecho mucho durante siglos. Es aceptado por el mundo incrédulo, y por el mundo cristiano en general, como el día en que nació CristoCuando el mundo en general celebra el día, no honran a Cristo. Se niegan a reconocerlo como su Salvador, a honrarlo mediante la obediencia voluntaria a su servicio. Muestran preferencia por el día, pero ninguno por aquel por quien se celebra el día, Jesucristo.” Luego Elena explica porque no sabemos cual es el verdadero día de nacimiento de Jesús y dice “Si el Señor hubiera considerado esencial este conocimiento para nuestra salvación, habría hablado por medio de sus profetas y apóstoles, para que pudiéramos saber todo sobre el asunto”. Además agrega que “En su sabiduría, el Señor ocultó el lugar donde fue sepultado Moisés. lo enterró, lo resucitó, y lo llevó al cielo. Obró así en secreto para prevenir la idolatría. Aquel contra quien se habían rebelado mientras estaba en servicio activo, a quien provocaron casi más allá de la resistencia humana, fue casi adorado como Dios después que la muerte lo separó de ellosPor el mismo motivo Dios ocultó el día preciso en que nació Cristo, a fin de que ese día no recibiese el honor que debía darse a Cristo como Redentor del mundo…”. 

Luego Elena enfatiza que “no hay santidad divina que repose en el 25 de diciembre”, y le preocupa que “no es del agrado de Dios que todo lo que concierne a la salvación del hombre a través del sacrificio infinito sea tan tristemente pervertido de su propósito profesado y que la gloria que debe darse a Dios se dirija hacia el hombre pecaminoso”. 

A continuación Elena aconseja a los padres a instruir a sus hijos acerca de Jesús como redentor del mundo y luego entendiendo que los cristianos celebran de forma diferente la navidad menciona “En vista de que el 25 de diciembre se observa para conmemorar el nacimiento de Cristo, y en vista de que por el precepto y por el ejemplo se ha enseñado a los niños que es en verdad un día de alegría y regocijo, les resultará difícil pasar por alto esa fecha sin dedicarle cierta atención. Es posible valerse de ella con un buen propósito.” Después sigue dando instrucciones de que hacer en Navidad para que los jóvenes y los niños puedan disfrutarla recordando el sacrificio de Jesús y aconseja a los padres para que “no aten a los jóvenes a reglas y restricciones rígidas que los llevarán a sentirse oprimidos y por lo cual se precipiten en caminos de locura y destrucción”. Por esto menciona que “el hogar debería ser atractivo, agradable, radiante con el sol de palabras amables”.

Entonces Elena expresa que “no adopten los padres la conclusión de que un árbol de navidad puesto en la iglesia para distraer a los alumnos de la Escuela Sabática es un pecado, porque es posible hacer de él una gran bendición. Dirijan la atención de esos alumnos hacia fines benévolos. En ningún caso debe ser la simple distracción el objeto de esas reuniones. Aunque algunos truequen estas ocasiones en momentos de negligente liviandad y no reciban la impresión divina, para otras mentes y caracteres dichas ocasiones resultan altamente benéficas. Estoy bien convencida de que pueden idearse sustitutos inocentes para muchas reuniones desmoralizadoras”.

Además Elena agrega que “se acerca la navidad. Que todos tengan sabiduría para que sea una temporada preciosa”. Aconseja que los miembros mayores se unan con sus hijos en inocente diversión y recreación respetando a Jesús trayéndole regalos y ofrendas, y luego enfatiza sobre la misión en Europa y dice que: “En cada iglesia, deja que tus ofrendas más pequeñas se coloquen en tu árbol de Navidad.Que el precioso emblema, “siempre verde”, sugiera la santa obra de Dios y su beneficencia para con nosotros; y la obra amorosa del corazón será salvar otras almas que están en tinieblas”.

Luego Elena hace un contraste entre los árboles de satanás y el árbol de navidad de las iglesias, ella dice “todo árbol del jardín de Satanás cuelga cargado de los frutos de la vanidad, el orgullo, la vanidad, los malos deseos, la extravagancia, todos frutos envenenados, pero muy gratificantes para el corazón carnal. Que las diversas iglesias presenten a Dios árboles de Navidad en cada iglesia; y luego que cuelguen de ellos los frutos de beneficencia y gratitud, ofrendas que vienen de corazones y manos dispuestos, frutos que Dios aceptará como una expresión de nuestra fe y nuestro gran amor por él por el don de su Hijo, Jesucristo. Que el árbol de hoja perenne esté cargado de fruto rico, puro y santo, agradable a Dios. ¿No tendremos una Navidad como la que el Cielo pueda aprobar?”. 

Termina haciendo un llamado a todos los hermanos a comprometerse con la obra de Dios en navidad y dice “¡Ojala que se registre en los libros del cielo una navidad como nunca antes se haya visto, por causa de los donativos que se ofrezcan para sostener la obra de Dios y el fortalecimiento de su reino!”

 

Como vemos en este articulo Elena de White contrasta constantemente la manera en que el mundo celebra la navidad y como lo hacen los cristianos.

El mundo no honra a Cristo y no se acuerda de él. Los cristianos honran a Cristo y recuerdan su sacrificio por todos

El mundo enfatiza el día 25. Los cristianos no lo hacen porque 1. No es importante saber el día y 2. Porque podríamos caer en una idolatría.

El mundo despilfarra dinero entregando regalos y haciendo del hombre su atención. Los cristianos presentan ofrendas Cristo para el avance de la obra de Dios.

Satanás tiene sus arboles, los cuales están adornados de vanidad, orgullo, egoísmo, malos deseos y extravagancia. Los cristianos tienen árboles en sus iglesias donde cuelgan frutos de ofrendas a Jesús.

Elena en este articulo deja bien claro que los cristianos pueden aprovechar bien el día de navidad para enfatizar la obra de Dios en el hogar con los niños y jóvenes y para que las familias puedan disfrutar en sana recreación que honre a Jesús.

Se enfatiza que tener un árbol de navidad no es pecado y se aconseja que haya un árbol en las iglesias, para que se recojan ofrendas para la misión de Dios.

Finalmente recomienda que la navidad “sea una temporada preciosa” e incluso desea que sea “la mejor navidad” por el enfoque de gratitud que se le debe dar, dando a entender que ella misma disfruta esa temporada y lo que se hace con el árbol navideño.

 

Fuente: http://bit.ly/3HrnoCR

 

Review and Herald 7 de Diciembre de 1886

En este articulo titulado “Workers With God”, Elena de White destaca que el elemento humano debe cooperar con el divino en el trabajo de la salvación de las almas, y deja claro que tenemos una parte en la obra de Dios que realizar. Hace un llamado a dejar el egoísmo y a involucrarse en la misión que Dios tiene para el ser humano, considerando lo que Jesús hizo por cada uno de nosotros. Luego reconoce que “el pueblo de Dios no esta despierto”, que tiene paralizada sus sensibilidades y resalta que hay dinero que se ha gastado en gratificación egoísta que pudiera haberse usado para al causa de Dios, de esta manera donde ahora hay un misionero con el dinero podrían haber cien, y continua hablando de las misiones en Europa. 

En este contexto menciona que “A medida que se acercan las fiestas, les pido que en lugar de hacer regalos a sus amigos, traigan ofrendas a Dios. Como Dios no ha dado todo el cielo en el don de su amado Hijo, expresemos nuestra gratitud en ofrendas de acción de gracias por su causaQue los árboles de navidad siempre verdes produzcan una rica cosecha para Dios”. Termina su articulo recordando que “En la Navidad y el Año Nuevo venideros, no sólo hagamos una ofrenda de nuestros recursos a Dios, sino que nos entreguemos a Él en un servicio voluntario”.

 

En este articulo podemos ver como Elena después de hacer un llamado a comprometerse con la misión de Dios, utiliza la temporada de navidad como estrategia misionera para recaudar fondos para la misión en el extranjero. Estas ofrendas de navidad deben ser puestas en el árbol. Podemos apreciar que a medida que pasa el tiempo se vuelve un hábito en Elena utilizar esta estrategia en navidad.

 

Fuente: http://bit.ly/3uEJJFt

 

¿Era un caso puntual la recomendación de Elena de White de tener un árbol de navidad en cada iglesia o era una costumbre en las iglesias y los miembros adventistas?

Como se ha visto, a través de los años Elena de White enfatizó constantemente el árbol de navidad como medio para ofrendar a Dios para el avance de la obra. Al parecer esto se transformó en una costumbre en la iglesia adventista.

 En una ocasión en 1882 los oficiales de Oakland invitaron a Elena para que los acompañara en un programa de escuela sabática de año nuevo, ella viajó unos días antes y se quedo en casa de su hijo William White (que no se encontraba en su casa en ese momento, sino en Battle Creek). La nuera de Elena, Mary White, había instado a su suegra a aceptar la invitación y venir a Oakland y le contó de los planes de la iglesia “Tienen la intención de tener un árbol de Navidad, o más bien un árbol de Año Nuevo, y algunas actividades para los niños, y les gustaría una dirección de usted”. A pesar de estar ocupada Elena aceptó la invitación.

Luego de las fiestas de navidad y año nuevo le escribió una carta a su hijo William White el 5 de enero de 1883 en la cual menciona “El lunes [25 de diciembre] por la noche tuvimos una excelente reunión. Los bautistas alemanes tenían dos árboles de Navidad preparados delicadamente para Navidad. Ellos se los dieron a los adventistas, así que los preparativos para que las ofrendas al Señor sean puestas en el árbol se realizó sin mucho gasto. El culto fue bueno y apropiado. Hablé alrededor de media hora. Los niños escucharon con interés. Cuando la fruta [ofrendas] fueron recogidas, se recaudó la suma redonda de $172 para la iglesia de Oakland. Todo la pasaron muy agradablemente, nada objetable en todo el asunto.”

 

Como vemos las iglesias se preparaban para tener un árbol de navidad e incluso aceptaron otros árboles de los bautistas como regalo para ellos.

 

En otra oportunidad viajando por Europa asistió a una congregación bautista donde predicó, luego de regresar a Basilea asistió a un reunión de la iglesia adventista donde se presentó la historia de la navidad. “Ella dio una charla breve. Luego trajeron un fragante pino cargado con donaciones para el Señor. El motivo de esta reunión navideña fue obtener ayuda económica para los colportores que trabajaban en Rusia. Su ministerio era difícil, porque la Iglesia Adventista no había sido reconocida oficialmente. La amenaza de encarcelamiento pendía sobre sus cabezas, y realizaban su trabajo con muchísima dificultad. El árbol de Navidad de Basilea reunió 429 francos para ayudarlos. ¡Fue una buena cosecha!

 

No solo en Estados Unidos, sino también en Europa las iglesias adventistas tenían la costumbre de poner un árbol de navidad con ofrendas, esta vez para los misioneros colportores. No vemos que Elena haya pedido esto, al parecer la iglesia tenia el hábito de hacerlo para recaudar fondos para la misión.

 

Además quiero señalar que inclusive otros pioneros tenían la costumbre de enfatizar las fiestas de navidad con el objetivo de reunir recursos para la obra de Dios. 

Este es el caso de Ellet Waggoner quien en la revista The Sing of the Times del 15 diciembre 1887 dice que “Del 17 al 24 de diciembre, es el tiempo señalado, y el día o la noche siguiente, siendo Navidad, está designado como la ocasión para hacer ofrendas especiales a las misiones extranjeras. Se espera que durante la semana de oración todas las iglesias celebren reuniones todos los días, o por la noche, si no es posible que todos los miembros se reúnan durante el día”. Sigue diciendo que “En cuanto a la resolución de hacer regalos en lugar de recibirlos en Navidad, no hace falta decir nada. El plan ha sido aprobado absolutamente. Algunos han pensado que los niños se decepcionarían al ver un árbol de Navidad sin nada para ellos; pero nuestra experiencia es que están mucho más felices cuando las donaciones son para alguna obra digna, y cuando se les permite participar en el dar, que cuando son los que reciben”.

 

Waggoner agrega que en esa semana navideña las iglesias pueden tener una semana especial de oración reuniéndose de día o de noche y señala que se pueden hacer regalos en navidad para el avance de la obra de Dios. Inclusive menciona el árbol de navidad como una costumbre donde se ponen las donaciones o regalos.

 

Fuentes:

https://m.egwwritings.org/en/book/14054.3846001#3846001

https://m.egwwritings.org/es/book/1715.1776#1779

http://bit.ly/3FIKxzC

 

¿Sabían nuestros pioneros que la navidad tenía un origen pagano? ¿si lo sabían porque no lo mencionaban?

Claro, lo sabían y a veces lo mencionaban, ahora conocer su origen y hablar de él ¿les impedía celebrar y no colocar un árbol de navidad?, al parecer no les molestaba. El mismo Ellet Waggoner en la revista The Present Truth del 27 de Julio 1893 presenta un articulo titulado “Costumbres paganas” en el dice que un corresponsal que firma como M. A. Oxon quien se crio en la iglesia Romana, señala que el origen de las dos fiestas principales de la Iglesia Romana son la Pascua y la Navidad, además estas fiestas han sido adoptadas por las principales denominaciones de la cristiandad. 

Ellet Waggoner comenta que la explicación es la misma que dan los historiadores pero que M. A. Oxon se pregunta, ¿si la observancia de las ceremonias paganas no es paganismo? ¿Qué sería? y a continuación Waggoner transcribe el articulo que le envío Oxon, en el que se relata el origen pagano de la navidad. 

Al finalizar la transcripción del articulo  Ellet Waggoner no da ninguna respuesta a M. A. Oxon de si esta en lo correcto o no, al parecer solo le pareció respetuoso y pertinente poner la información.

Simplemente esto nos vuelve a confirmar que era una tradición ya en la iglesia adventista y el cristianismo en general ver el árbol de navidad, siempre hay algunos que son más sensibles por los orígenes de esta fiesta, el aporte de Oxon no es novedoso, me parece que se respeta su conciencia, pero Wagonner no toma este articulo para ir a un extremo y prohibir que se celebre la navidad con su árbol tradicional.

 

Fuente: http://bit.ly/3HwOkRX

 

Conclusiones

Elena de White nunca habla del origen pagano de la navidad, al parecer no tenia relevancia para ella ¿debería tener relevancia para nosotros?

Es por esto motivo que no vemos declaraciones de Elena prohibiendo el árbol o negándose a celebrar la navidad. Tampoco críticas a quienes lo hacen.

Si menciona que el mundo celebra la navidad por otros motivos que el cristianismo y cuando lo hace no honra a Cristo. Es por esto que ella recomienda exaltar a Jesús en el hogar y enseñar a los hijos a hacerlo en estas fiestas.

Tampoco se opone a entregar regalos, pero si da la precaución de que no sean costosos ya que estos dineros se pueden ofrecer a Cristo para su obra.

En este sentido recomienda en cada una de los artículos analizados, que las iglesias tengan un árbol de navidad, porque tenerlo no es pecado. 

También se puede ver que en los hogares de los adventistas habían árboles navideños con el mismo propósito que los de la iglesia, el cual era enseñar a los hijos a dar ofrendas a Dios y su causa, y para que puedan disfrutar en familia una sana navidad que exalte a Cristo.

Se puede observar que era costumbre en general de otras denominaciones como los bautistas tener un árbol de navidad, por lo tanto no es que Elena introduzca una costumbre novedosa, sino que es algo que ya se hacía en otras denominaciones y que los adventistas también tomaron.

Elena enfatizó que todos los árboles deben ser adornados con ofrendas en forma de fruta que represente la entrega a Jesús y su obra que debe ser realizada.

A la vez recomendó constantemente que ofrendemos por distintos motivos, ya sea para ayudar a pagar las deudas de las editoriales, instituciones e iglesias, también para ayudar al avance de la obra en el extranjero, financiar construcciones de iglesias e instituciones, para ayudar a los necesitados y también para apoyar a colportores.

Elena también es osada al mencionar por revelación que “poner un árbol de navidad agrada a Dios”.

A la vez utiliza una teología práctica al mencionar que “estoy bien convencida de que pueden idearse sustitutos inocentes para muchas reuniones desmoralizadoras”. Dando a entender que podemos reemplazar otras reuniones y darles un enfoque cristiano.

Podemos ver que lo importante es el énfasis que damos a la fiesta de navidad y al árbol y no su origen histórico pagano. 

Otros pioneros también mencionan que era una costumbre celebrar incluso una semana de oración en época navideña, y no daban importancia al origen pagano de la fiesta mas que el informativo.

 

 

 

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