Reseña del libro Milei una historia del presente

    Hay algo que hace atractivo el personaje del actual presidente Milei. Como él mismo se llama, es el máximo exponente de la libertad en el mundo. Hoy las personas lo reciben con aplausos dondequiera que va. Es el rockstar de la economía. 

    ¿Cómo es posible que alguien que insulta, agrede verbalmente a las mujeres, pierde el control en televisión, deja mensajes de odio en redes sociales, clona a su perro, se hace un conservador moral y después judío practicante, haya llegado a la Casa Rosada?

    ¿No había otra alternativa para los argentinos?

    Lamentablemente, la otra alternativa en el balotaje solo era lo mismo de siempre, el kirchnerismo que ha puesto en desgracia al país en los últimos años.

    Es que Milei, con su historia de un hijo maltratado por su padre, que quiso ser arquero profesional, luego se dedicó a la música y la economía, es una figura atrayente. Esta biografía nos muestra lo creciente y explosiva que fue su carrera una vez que entró a la televisión. El rating se disparó; su estilo era único, peculiar, quizá muy característico de un argentino de la calle.

    Argentina es un país apasionado. Recuerdo que en el mundial de Qatar se acabaron las figuritas en el país y el Estado se encargó de ese problema a través del secretario de comercio, anunciando que harían todo lo posible para que estas estuvieran disponibles. Es decir, un país con una gran inflación creciendo, con habitantes hambrientos y la pobreza aumentando, consideraba más importante el fútbol con sus figuritas que las personas y su pobreza. 

    Es increíble, y para la risa, quizá eso pasa solo en Argentina. Como se dijo, la pasión, y sobre todo por el fútbol, mueve a los argentinos. Lo vimos nuevamente en este mundial 2026.

    Milei pasó rápido de figura televisiva a ser un influencer en las redes. Las juventudes lo seguían; sus libros se vendían. Paso de una batalla cultural a una electoral. Ganó como diputado, siguiendo sus principios, sorteaba su sueldo y aumentó su popularidad. Su influencia creció mientras continuaba una batalla con los medios tradicionales. Las personas se alarmaron, pero más se le unieron. Se fue a competir por la presidencia, mientras seguía siendo el general ancap, un traje cosplayer con una performance y una película.

    Los influencers de la nueva derecha lo apoyaron; luego, con muchos de ellos, se peleó. Sin embargo, hasta la actualidad, los pensadores Nicolás Márquez y Agustín Laje lo han apoyado. 

    El libertarianismo de Milei es interesante; sigue a Rothbard ciegamente, pero dejó de lado lo más complicado moralmente, la venta legal de órganos y la venta de los hijos como una propiedad personal del padre. El conservadurismo lo atrapó a tal punto que dejó otras buenas amistades libertarias. 

    Ganó la presidencia y es uno de los líderes políticos más influyentes. Se hizo practicante del budismo y cambió a su máximo referente libertario por Moshe, el del Éxodo. Su discurso es político y a la vez religioso. “Argentina se convertirá en un paraíso”, repite el presidente. Está luchando contra muchos, “pero las fuerzas del cielo están con nosotros”. Es Milei un populista por excelencia por su discurso maniqueo. 

    Pero esto último, que el autor del libro no analiza, es lo más aterrador de Milei. Cuando el discurso es religioso, se convierte en una teología política y en una escatología política. Eso de frenar y combatir la inflación, ¿acaso no es un discurso katechontico? (2 Tesalonicenses 2:6-7) A mi parecer sí. Es decir, es Milei un luchador en el intermedio que refrena al maligno (la inflación) y pone en orden las cosas mientras llega el paraíso argentino. He aquí lo peligroso.

    El autor del libro muestra excelentes datos y anécdotas que nos dejan pensando, pero sobre todo nos da a conocer la realidad de un presidente único en su especie. Un outsider, alguien que llegó de manera meteórica a cambiar la Argentina. 

    En estas páginas se revela un perfil de Milei completo, dejando de lado caricaturas (aunque el autor es contrario al presidente). Pero si hay una realidad, Milei es un loco. Es inevitable: su personalidad narcisista nos muestra que quizá la Argentina cometió el peor error en su historia, ¿o el mejor? Solo el tiempo lo dirá.

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2 Comentarios

  1. La nueva derecha tú mismo sigues. Un pastor que fue a orar con los fachos sionistas en Conce

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    1. Agradezco la lectura. Tengo otro artículo donde hablo un poco de la nueva derecha y la batalla cultural. Te lo comparto, quizá cambie un poco la perspectiva que tienes al apelarme directamente.
      https://substack.com/@pastorestebandiaza/note/c-308362774?r=8lcw32&utm_medium=ios&utm_source=notes-share-action

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